
“Terminamos ahora el módulo 1 y la verdad que yo cuando vi el curso le dije a mi compañera y nos inscribimos y nos fuimos. Pensamos en capacitarnos, porque justo la semana pasada tuvimos una pequeña anécdota: fuimos atender a una chica que tuvo un accidente en su casa. Ella tuvo un corte en el pie, y no se podía comunicar con nosotros, porque tenía esa dificultad (era muda). Y nosotros teníamos que ver todo con los familiares, no sabíamos cómo se sentía ella. Eso nos llevó al curso”, omombe’u a Crónica Valeria, de 21 años. Comentó que ahora, junto con su compañera Dahiana, piensan enseñarles a sus compañeros del cuartel.
“Para los bomberos esto realmente es muy necesario, porque el trabajo que hacemos siempre se da en escenas de pánico, que necesitan de gente que entienda el tema y que tenga una comunicación inclusiva con la persona, para ayudarle y no asustarle. Es complicado, pero se puede aprender. Acá en Encarnación al menos, yo conozco solo a un traductor ”, comentó por su parte Dahiana, quien es de Cambyretá. Además he’i que si se le da la oportunidad de ser profe de lengua de señas, le gustaría también dedicarse a eso.
“ Es toda una experiencia”, señalan las chicas
El curso de intérprete de lenguaje de señas tiene varios módulos. En el primero, Valeria contó que ella y su compañera aprendieron cosas básicas, como saludar, los colores, dar indicaciones y otros cosas relativas a su tarea. “La verdad que ya es un nivel bueno, muchísimas cosas ya aprendimos, y hay más módulos por aprender. Es toda una experiencia, porque de hablar todo el tiempo, pasas a aprender todo en silencio. El profe luego nos enseñaba todo en señas nomás luego”, comentó la mitãkuña.


