David Shahar y Mark Sayers, investigadores de la Universidad de la Costa del Sol, en Queensland, Australia, señalan en su trabajo que los jóvenes podrían estar desarrollando pequeños picos, parecidos a cuernos, en la parte posterior de sus cráneos.
La posible razón de esta modificación, señalan, es el cambio en el peso de nuestras cabezas desde la columna vertebral a los músculos de la parte posterior de nuestra cabeza y cuello a la hora de consultar nuestro celular. Pues resulta que cuando revisamos algún contenido del teléfono, bajamos la barbilla.


