¿Qué le pasó? El doctor que le atendió he’i que tenía priapismo, péa he’ise una erección permanente del pene, sin apetito sexual.
El pobre abuelito primero tuvo fuertes dolores en la pelvis y luego vio sangre en la orina que es el signo más común de cáncer de vejiga. Al examinarlo, los médicos detectaron un priapismo maligno que le estaba causando dolor y erección. En las imágenes pudieron ver un bulto de aproximadamente 3 cm en el revestimiento de la pared de la vejiga.
Los resultados de las biopsias tomadas del estómago confirmaron el diagnóstico de una forma poco frecuente y agresiva de cáncer de vejiga llamada carcinoma urotelial plasmocitoide. Los médicos dijeron que la enfermedad era tan grave que se había extendido al tejido circundante en su abdomen y genitales.


