Se trata de una carta de póker que usa entre la canillera y la media derecha en cada encuentro importante. Se dice que el “as” es la carta de mayor valor en los juegos, pero para Cuevita el 8 de diamantes es el naipe que le hace vencer.
Esta curiosa cábala de Cueva nació gracias a la idea de Ernesto Carpio-Tirados, más conocido como el “Mago Plomo”, quien llegó como el genio de la lámpara hacia el jugador para regalarle un poco de magia, a través de la valiosa carta.
Ernesto le entregó el 10 de cocos -ya que Cuevita llevaba la dorsal “10”- antes de iniciar el partido contra Ecuador en el 2016 y, aquella noche Cuevita anotó de penal.

