“La fe creo que yo busqué, pero Dios me eligió, de grande yo me acuerdo cuando me presenté al programa ‘Rojo’. Dios me hablaba y era una locura, yo no le contaba a nadie, era muy raro, Dios me dijo ‘vos vas a ganar Rojo hija, no te preocupes’, yo sentía la voz, yo perdí eso hoy”, empezó contando Jessica y continuó: “Yo me arrodillaba y rezaba porque era muy creyente y nadie de mi familia era así, tenía 17 años cuando eso, empecé a hablar con Dios, pero a los 20 años, cuando yo concursé en ‘Rojo’ ahí fue que yo escuchaba la voz de Él, era fuerte”, recordó la misma.
“Dios me premió por el sacrificio y me dijo que porque me sacrificaba iba a ganar, no por ser la más talentosa, era un diálogo. Después perdí eso, me hice más conocida, salía a farrear, empecé a estar más en el mundo y dejé de lado eso, de los 20 a los 23 años estuve muy alejada, después me fui a un retiro, pero ya no fue más como antes de escucharle, hasta hoy le digo ‘Señor, te quiero escuchar’, pero ya no le escucho”, remató Jessica.

