“Hay gente que piensa que no les llena la leche de la mamá, pero sí de la vaca. Ni si es la mejor fórmula y la más costosa no tiene comparación a todo lo que aporta la leche materna. Es un oro que produce nuestro cuerpo”, dijo.
Admitió que el cuerpo no produce más la misma cantidad de leche que cuando el bebé está chiquito. Pero eso no debe impedir que se siga dando tití al peque, aclaró.
“El cuerpo va produciendo lo que el bebé necesita”, dijo. Contó que cuando llegue su beba en días, el nene va a seguir tomando también la leche materna. Es decir, el pecho va a producir en tandem mba’émbo, con capacidad para dos.

