El conductor Adalberto Zúñiga solo se percató de la presencia del menor cuando había atravesado toda la ciudad.
“Se bajaron las maletas, me pagaron mi servicio, nuevamente recorrí todo el centro histórico, toda la avenida Pedro de Heredia y ya casi entrando a la terminal de transporte, el niño me dice ¿Oiga señor, para dónde me lleva? Yo quedé paralizado porque no había tomado ningún servicio desde el hotel”, afirmó Zúñiga.
De inmediato, el taxista puso en conocimiento a las autoridades y regresó nuevamente al hotel para entregar el menor a progenitora.

