“La señora Dina, años atrás había prestado dinero de un usurero. El mismo le hizo firmar un documento que supuestamente era reconocimiento de deuda, pero aparentemente lo que firmó es una transferencia de inmueble a favor del mismo. Doña Dina venía cumpliendo con sus obligaciones pagando las cuotas mensuales”, relató el abogado.
Pero el usurero sin avisar ya inició un juicio de desalojo de los abuelitos ante el Juzgado de Lambaré y por eso los rajaron de su casa.

