Tal vez su nombre no te “diga” nada ahora mismo. Pero hace exactamente 16 años estaba en la boca de muchos y hasta “resonaba” en los pensamientos de otros. No se hablaba de otra cosa más que del cruel asesinato de la pequeñita de solo dos años de edad. Zamira fue encontrada sin vida enterrada en una fosa al fondo de la casa donde vivía con su mamá, en Lambaré.
Tras pasar tantos años de su muerte, al parecer Zamira no se ha ido del todo, aseguran cientos de personas que le atribuyen todo tipo de milagros y cuentan que todo lo que le piden ella responde, sobre todo si se trata de algún tipo de dolor.

Así lo confirmó Zunilda Martínez, la dueña de la casa donde ella fue enterrada y quien se encargó de la construcción de la gruta. “Ella cura los dolores de todo tipo. Mucha gente llega y cuenta que cura dolores de huesos, pasmaduras y ese tipo de cosas, pero también los dolores que se sienten en el alma y el corazón”, dijo. “Y también escucha mucho los pedidos que uno le hace. A mí, por ejemplo, lo primero luego fue que gracias a ella pude comprar esta casa y siempre que le pido algo me da”, agregó. Contó avei que recientemente trasladó a su hijo de colegio y tras no conseguir un lugar donde le agarren le rezó a la niña y mágicamente consiguió lugar en un colegio donde ya tenían todo lleno.
Su hijo le pidió ingresar a un club y la “niñita” le cumplió

Zunilda contó además que como agradecimiento a varios milagros que le hizo la niña Zamira, en su cumple (que fue el 22 de mayo y la niña debía cumplir 18) le mandó a agrandar la gruta que está en su casa.
“Mi hijo Mauricio, de 15 años, ingresó a Sol de América, está en la Sub 15. Él se encomendó a ella y ella escuchó”, contó. Relató además que este pedido va de la mano con el otro que es el cambio de colegio. “Le cambié de colegio para que pueda seguir en el fútbol y por eso le agrandé la gruta porque me escuchó”, siguió.


