Por su parte, los organizadores dijeron que la feria será un espacio de intercambio intercultural, de puesta en práctica de la economía solidaria y el comercio justo.
“Será una oportunidad de diálogo entre las mujeres indígenas y la gente de la capital y ciudades aledañas, para que se conozcan los productos que ellas elaboran, su arte y su cultura. Eso le posibilitará al público adquirir piezas de artesanías a un precio justo y colaborar con la economía de las comunidades”, he’i uno de los organizadores. Esto está siendo impulsado por la organización de Derechos Humanos Tierraviva.

