La tragedia ocurrió en la tarde del domingo, en las aguas de un arroyo de la ciudad de Atsugi, prefectura de Kanagawa. Éver estaba participando de una ceremonia del último día de vacaciones, cuando desapareció en las aguas del arroyo.
Los buzos nipones rescataron los restos del compatriota recién el día de ayer y luego lo trasladaron hasta una morgue local para la autopsia correspondiente.

