La trampa atrae a los roedores con comida, al ingresar caen por una trampilla a un contenedor lleno de alcohol. Al no poder salir, las ratas quedan noqueadas con la solución etílica antes de morir ahogadas.
Este dispositivo se llama Ekomille: es de origen italiano, parece un cajón, mide un poco más de 60 centímetros de alto, pueden llegar a contener hasta 80 ratas.

