
“No puedo disfrutar de mi patio, no puedo salir”, decía la mujer, quien avei dijo que los vecinos le hacían “a propósito”.
Los vecinos, cansados también del plagueo de la vegana, decidieron hacer una protesta pacífica muy peculiar. Armar una asadeada frente mismo a su casa.
A pesar de que muchas personas en las redes sociales quisieron unirse a esta protesta, al final todo iba a ser declarado so’o. Los organizadores reconocieron que sería difícil de realizar desde el punto de vista logístico y que nunca aprobaron el acoso a la mujer o traspasar a su propiedad. Por ello, proponen que cada uno de los que apoyaba la causa haga un asado en su propia casa o bien done ese dinero a una fundación de combate contra la sequía.

