Los restos del compatriota presentaban rastros de que fue torturado salvajemente y luego lo degollaron, tenía quemaduras de cigarrillos en varias partes del cuerpo y además le cortaron los dedos de las manos, o sea ojejugapaite anga hese.
El te’ongue fue ocultado bajo la cama de la víctima y un familiar fue hasta la casa de Alexánder y opilla el atroz crimen. Cuando llegó el testigo al lugar, una pareja de jóvenes estaba dentro de la pieza del finado y salieron rajando del sitio; es más, uno de ellos estaba vestido con la ropa del paraguayo.
Las autoridades curepas se encuentran investigando el crimen.


