
Juan Pablo Alonso (22) es el hombre quien a bordo de su motocicleta abrió camino hasta un centro asistencial para que Federico, el hijo de don Alfredo, llegue justo a tiempo.
“Lo importante es que el hijo del señor está bien”, contó el hombre, quien trabaja como guardia de seguridad. “Dios me puso ahí para salvar una vida”, añadió. Don Alfredo, Fede y Juan Pablo se encontraron y se dieron un abrazo enorme.

