Dos de los pilluelos intentaron entrar pero el detector de metales descubrió que uno de ellos portaba un arma. La puerta se trabó y el ñato no pudo entrar, por lo que fue alteado por uno de los elementos de seguridad del banco.
El sorprendido asaltante entonces dio vuelta y salió rajando del lugar, por lo que el custodio realizó un disparo intimidatorio por si las moscas; el tiro realizado terminó destrozando la puerta de blíndex del lugar. En tanto que los malogrados malvivientes huyeron a bordo de una camioneta que los estaba aguardando en la calle.
Tomaron intervención los uniformados de la Comisaría 10.ª de Fram.


