La empleada decidió comprar un boleto de lotería y eligió los números con los que normalmente jugaba y decidió meterlo dentro de una Biblia. Se arrodilló y rezó pidiéndole a Diosito que por favor le haga ganar el premio mayor.
Y el milagro se dio. Al día siguiente se despertó, revisó el número ganador y se llevó una gran sorpresa al darse cuenta que había ganado 5 millones de dólares.
La mujer rajando fue hasta las oficinas de la Lotería Nacional, donde recibió asesoramiento financiero.
La ahora millonaria mujer contó que renunció a su empleo y planea comprar una casa grande de cinco habitaciones, quiere salir de vacaciones con su familia a ciudad del Cabo e invertir su fortuna para no tener que trabajar más.

