Tanto el chofer como los pasajeros lograron salvarse ¡de milagro! El jekái afectó el servicio de energía eléctrica en la zona, donde quedaron sin el servicio por varias horas. El colectivero, identificado como Andrés Avelino Duré, reportó que todo pasó muy rápido.
Dijo que fue un cortocircuito y al notar que el capó comenzó a humear, estacionó al costado y rápidamente logró evacuar a todos sus pasajeros. Don Duré bajó con su extintor en manos para tratar de apaciguar el fuego, pero nada pudo hacer.
En cuestión de minutos las llamas se propagaron por todo el colectivo. Muchos de los que pasaban por allí solo miraban lo que pasaba, y no ayudaron. Las llamas alcanzaron tal altura que dañaron un cable de alta tensión, que terminó soltándose.
Ambos extremos cayeron al suelo, generando peligro, ya que continuaban con corriente eléctrica.


