“Empecé a meterme al mar queriendo ser Renato Prono. Sé nadar, pero en piletas. Estaba nadando entre las olas hasta que un momento dado, giro ,veo la playa y estaba muy lejos. Ahí me entra la locura y digo ‘acá me muero’”, empezó contando el conductor.
Según Casanova, las olas le arrastraban cada vez más lejos de la orilla y se sentía desesperado. “No sentía los brazos. Sentía que me moría. Me rendía. Me hundía. En ese momento recuerdo que veo a dos chicos que tenían entre 8 a 12 años, que tenían una tablita. Le pido auxilio y uno de ellos me pasa la tablita. Me abrazo a esa tablita, y pataleo hasta la playa”, comentó Kike y continuó: “Cuando ya hago pie en la playa y salgo caminando le digo a mi señora que si no fuera por los dos chicos me moría. Y ella me pregunta de qué chicos hablaba. Ella nunca vio a los chicos ni tampoco a la tablita que me sacó. No había tablitas. No había chicos. Fue una experiencia paranormal. Pero hasta hoy en día tengo en la cabeza a esos dos chicos que me dieron la tablita y que me salvaron la vida”.

