Según su relato, todo se complicó cuando intentaron empujar un auto que se quedó sin combustible y trancaba la marcha rumbo al cementerio. En ese momento, “los uniformados comenzaron a hacer tiros al aire. Les trataba de explicar lo que estaba pasando, les hablaba con mucho respeto, pero una mujer policía me pegó con la cachiporra en el brazo”, contó Rocío.
Tanto ella como sus padres aseguraron que nadie estaba armado. “No teníamos intenciones de provocar nada, solo queríamos ir al cementerio a dejar a mi hermano”, explicó Rocío. Todos ensangrentados por los disparos, igual llegaron hasta el cementerio para enterrar al hermano fallecido en un accidente.
Según los uniformados, cuando el cortejo se detuvo, algunos de los que iban en el mismo tiraron piedras, sin especificar a quién, y por eso ellos reprimieron.

