Para poder hallarlo, activó la función de búsqueda del dispositivo en su teléfono y ahí sí lo pudo localizar: estaba en su estómago, y funcionando. Incluso podía oír sonidos saliendo de su panza.
Ante esta sorpresa fue hasta el hospital donde el médico le hizo una radiografía y confirmó que el audífono estaba dentro de su sistema digestivo.
Cuando el objeto salió de su cuerpo, el hombre publicó la foto con el audífono, destacando que, a pesar de lo sucedido, funciona aún bien.

