Tengo una relación hace dos años con un extranjero que es dos años mayor que yo, y vive en el país, nos conocimos por redes sociales, al principio lo tomé como una joda ya que estaba en un momento bastante difícil de mi vida, había terminado una relación en la que no me sentía satisfecha, me di cuenta también que no sentía nada.
Todo empezó bien, hace mucho, en el año 2016, cuando él comenzó a escribirme le respondía cuando yo quería, era joda, hasta que un día decidimos conocernos y pasó, me pareció lindo, pero no llenaba mis expectativas.
Lo quería solo para pasar el rato, salimos, conocí a su familia, él a la mía, siempre se portó como un caballero hasta ahora, pero desde el primer momento yo quise terminar con él porque me sentía insegura.
Recuerdo la primera vez que lo quise dejar, estaba en línea sin leer mi mensaje, luego me mostró que estaba leyendo algo. Desde el primer momento quise dominarlo, porque siempre fui una mujer posesiva, le prohibía todo, desde tener amigos, hacer cosas que le gusta, a veces eso me pone mal porque él se pone a llorar por prohibirle esas cosas, yo le digo a él que soy yo o esas cosas y me prefiere siempre a mí.
Le controlo absolutamente todo, desde su celular, su última conexión, no puede estar ni un minuto demás conectado, su última vez tiene que ser conmigo, le reviso el celular, le pido que borre número de mujeres. Le pido dejar de seguir a ciertas personas y hablando específicamente de mujeres, hasta eliminó su cuenta de Facebook porque me molestaba verlo conectado, siento que en estos dos años se ganó un lugar importante, nos vemos todos los días más que antes, nuestras familias se conocen, pero simplemente no puedo dejar de ser como soy.
Tengo miedo de cambiar, porque si cambio me harán daño. Porque si controlo a mi pareja sabré que no está siendo infiel, en cambio si lo dejo hacer lo que quiere, me va a fallar.
Siempre me pasó así con otras relaciones. Al principio no lo amaba, lo fui queriendo de a poco, pero si no hace lo que yo le pido me siento lastimada. No puedo confiar me cuesta mucho.
LA RESPUESTA: LA SOLUCIÓN NO ES MIRAR SU CELULAR O SUS REDES
La confianza y el respeto son los pilares de toda relación
No puedes vivir con inseguridad y desconfianza todo el tiempo, mereces una relación donde confíes y confíen en ti. El mayor problema es que a veces no se diferencia entre controlar y amar, del miedo a que te fallen fácilmente podes caer en el chantaje emocional u otras formas de abuso o control psicológico a tu pareja.
Algunos normalizan el control, ser posesivo/a o celoso/a disfrazándolo de amor, pueden pensar que no es tan grave traspasar los límites del otro, pero sí lo es. Aun sospechando que tu pareja pudiera estar siendo infiel, la solución no es mirar su celular o sus redes, la comunicación es siempre la mejor opción.
La era digital ofrece nuevas herramientas de control para que las personas controladoras, celosas o con falta de confianza y autoestima puedan ejercerlo, con mayor precisión y llegando a invadir la intimidad de la pareja a niveles muy elevados.
Este tipo de acciones deben ser analizados dentro de un proceso psicoterapéutico. Hay personas que actúan sin pensar o aprendieron que esa es la forma de amar, pero no es así, deberías conversarlo y ver ayuda si te das cuenta que no está bien y deseas cambiar realmente. Responsabilizarnos de nuestros miedos y nuestros celos, ayudan a disminuir la necesidad de controlar a la pareja.
La confianza y el respeto son los pilares de cualquier relación. Si no existen hay que construirlos. Si sufres por algo que está en vos, hay que ver una manera distinta de enfrentar la vida con la convicción del amor.


