Un matrimonio que dura hace más de cinco décadas

Se conocieron cuando ella tenía 20, y él 31 años.

| Por Alex Noguera
La foto de aquel día donde decidieron dar el sí para toda la vida ante Dios. CRÉDITO: Javier Franco Fotografía.

“Recuerdo bien que fue en junio de 1969 que lo vi por primera vez. Él fue llegando al lugar donde trabajaba porque era el ahijado del dueño, yo trabajaba como vendedora de telas con su padrino. Ahí le pregunté a una de mis compañeras quién era él y me dijeron ‘este es el ahijado del dueño’”, empezaba contando Josefina Pérez Da Costa (70), quien al verlo esa primera vez ya quedó impresionada con José Lino Mareco (81), pero ni siquiera se imaginó que él iba a ser su corazón jára.

Al día siguiente don Lino (como todos lo conocen en su barrio) volvió al negocio, pero se quedó a esperarle a Josefina afuera. Como todo un caballero la acompañó hasta su casa mientras que charlaban por el camino. Poco tiempo después ambos coincidieron en un mismo cumpleaños en la casa donde actualmente viven. Mientras bailaban y se divertían fue ahí que se animó el galán y le pidió que sea su novia.

Don José Lino, de rodillas ante su amada en una sesión de fotos hechas en Vapor Cué. CRÉDITO: Javier Franco Fotografía.

“Recuerdo bien que fue un 16 de junio de 1969, en la casa donde hoy mismo vivimos. Yo quedé sorprendida porque todo fue muy rápido, ya que teníamos poco tiempo de conocernos”, contaba doña Josefina resaltando que 3 meses después le pidió casamiento y un 20 de setiembre unieron sus vidas para siempre.

“Él trabajaba en la Argentina, en Resistencia, y después de eso volvió para casarnos y ya se quedó. Recuerdo muy bien que fue a pedirle permiso a mis papás para que nos casemos, porque yo tenía apenas 20 años pero él ya tenía 31. Siempre fue muy atento y respetuoso, por eso tuvo ese detalle”, decía ña Josefina.

Desde entonces no volvieron a separarse y hoy tienen 50 años de casados, toda una familia formada. Ella se jubiló de la docencia, pero aun así sigue en el mundo del funcionariado público.

“ En la casa donde se me declaró vivimos ahora”

Doña Josefina, quien tiene en sus recuerdos como si fuera ayer aquellos tiempos de conquista, contó que en la casa donde se encuentran viviendo fue el lugar donde le pidió para ser novios. Es una casa antigua, que tendría poco más de 100 años.

“En la casa donde se me declaró ahora vivimos, habíamos comprado. Después le hicimos algunas remodelaciones, pero a veces digo que el destino uno construye porque imaginate que acá todo empezó y seguimos acá, después de tantos años. Tenemos muchos recuerdos, muchas historias juntos en esta casa”, decía doña Josefina.

Ella es mamá de 3 hijos, de los cuales uno los cuida desde el cielo. Además de ser la mamá del corazón de una de las hijas de don Lino a quien crió como si fuera suya.

FAMILIA. Avei son abuelos y bisabuelos, ya que tienen 10 nietos y 3 bisnietos. Dos de los nietos son del corazón. Se trata de una familia bastante unida.

ORIUNDOS. Ambos son de la ciudad de Caraguatay, pero nunca antes se vieron ni se cruzaron hasta aquel día. Probablemente el destino ya les tenía preparada esta historia.

AMOR VERDADERO. Doña Josefina dijo que un amor verdadero, paciente y por sobre perseverante es la que derriba todo tipo de barreras para mantenerse tantos años intactos en el tiempo.

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