Liam, residente del condado de Kent, nunca imaginó que una pequeña araña le haría pasar uno de los momentos más dolorosos y traumáticos de su vida. Fue en su cuenta de Facebook donde este diseñador gráfico compartió lo que le sucedió recientemente.
Para tratar las molestias se colocó en el oído unas gotas de aceite de oliva, con lo que volvió a descansar.
Mientras estaba acostado sintió un cosquilleo, pero lo atribuyó al remedio casero. Se despertó un par de horas después con la misma sensación, pero esta vez podía escuchar un ligero sonido, por lo que decidió averiguar con un hisopo de algodón y una horquilla de cabello.
“El bastoncillo salió relativamente limpio… excepto porque había allí una pata”, escribió.
Cuando entendió que se trataba de una araña alojada en su oído, Gómez, horrorizado, se dispuso a sacarla por completo. Además, aseguró que a raíz de lo sucesivo desde ese día decidió que dormirá con orejeras para evitar que se repita la situación.


