Tras varios intentos, y ante la atenta mirada de sus dos perros Beagle, el individuo embocó la llama en el espacio que quería “atacar”. Pero para su sorpresa, sus panes de pasto volaron por los aires, dejando su jardín destrozado.
Algunas especies de estos insectos producen potentes gases de efecto invernadero al crear montículos de basura de gran tamaño con excrementos, bacterias o cuerpos otras hormigas muertas.

