“Proponemos (...) ordenar sacerdotes a hombres idóneos y reconocidos de la comunidad que tengan un diaconado fecundo y reciban una formación adecuada para el presbiterado, pudiendo tener familia legítimamente constituida y estable”, se lee en el punto 111, que consiguió 128 votos a favor y 41 en contra.
El texto también denuncia la situación de la Amazonia y de sus poblaciones originarias y se afirma que “la Iglesia se compromete a ser aliada de los pueblos amazónicos”.

