“Pixi”, como su dueña Mary Lore Barra lo llamaba, solía desaparecer de casa por largos periodos de tiempo. Le compró un collar, pero “Pixi” regresó a su hogar con un collar distinto.
La dueña decidió enviar un mensaje con una nota en el collar del felino, donde escribió: “Se llama ‘Pixi’ el gatito. Creo tiene 2 casas jajaja”. A los pocos días, “Pixi” regresaría con una respuesta en su collar, un mensaje de parte de la otra familia donde confirmaban que el astuto gato tenía, en efecto, otra vida.

