La base de este festejo moderno surgió con la leyenda de que los mexicanos, el pueblo indígena dominante de la época prehispánica mexicana.
Las ofrendas son altares, que millones de familias mexicanas elaboran cada año en sus casas para celebrar el día de los muertos, como tributo a los difuntos.
En ellos se colocan objetos personales de los muertos o sus alimentos favoritos, acompañados de adornos.

