Los efectivos policiales procedieron a identificar a una mujer de nacionalidad boliviana y a su acompañante, quien tenía una identificación falsa. Al cotejar las huellas y fotos, el sistema logró detectar que efectivamente se trataba de Rubén Guzmán, paraguayo, que además contaba con una feroz orden de captura internacional y pedido de extradición a los Estados Unidos por una causa de tráfico de drogas y lavado de dinero.
El mismo es requerido por la Justicia gringa, quienes lo vienen buscando desde el año 2011, la orden proviene de la propia Corte del Distrito Sur de Florida, incluso en nuestro país ya se impartió una orden de captura en su contra firmada por el propio juez Tadeo Fernández.
En un momento dado el detenido intentó escapar de los policías, pero al verse acorralado comenzó a destruir su aparato celular, de esa manera aparentemente intentó destruir cualquier otra información o evidencia que pudiera brindar mayores datos de sus actividades delictivas en nuestro país.


