“Es desesperante ya la situación para nosotros acá. Ya estamos pasando hambre acá en Bolivia prácticamente y las autoridades brillan por su ausencia. No tenemos apoyo del Consulado, nos bolean todo, dicen que van a venir y no vienen nunca”, relató. “Ahora estamos en el parque industrial. Acá nos colocamos”, dijo.
Si quieren entrar al baño o darse una ducha sí o sí tienen que pagar he’i, y sus patrones no pueden mandarles plata por banco porque por el sarambi que hay allá están todos cerrados ra’e. “Hay una señora que nos brinda su baño para bañarnos y hacer nuestras necesidades, pero nos cobra 5 pesos por cada ducha. Hay compañeros que están en campo abierto donde no hay nada, nosotros al menos estamos en el centro”, siguió.
Agregó que las constantes represiones que suelen darse en la zona les tiene en un kyhyje constante. “Cuando hay movilizaciones nos metemos todos en nuestros camiones”, dijo.

