Ayer, el pelotero senegalés Sadio Mané, quien es gran figura del Liverpool, dio muestra de su grandeza, cuando descendió del bus que trasladaba a su selección para un partido y en el que agarró y ayudó al utilero que estaba trasladando las cosas del equipo.
Antes había pasado otro jugador y no lo ayudó a su prójimo, pero Mané decidió hacerlo. Un crack dentro y fuera de las canchas.

