La historia fue así. Gabriel Poggi Mastrokalo subió al taxi de don Cristino en la parada 78 de Asunción. Había sido se le cayó ra’e su celu último modelo en el vehículo. Minutos después, don Cristino encontró el aparato y contactó con Gabriel. “Genial es este taxista, superhonesto. Realmente no se encuentran muchas personas como él y merece ser destacado”, relató Poggi a Crónica. Relató que el taxista le acercó al día siguiente su celu a su oficina. “Fácilmente podía vender el celular en el mercado negro por 3 millones, pero él decidió ser honesto”, dijo.


