La cantante de 61 años, después de sus conciertos tiene dos rutinas de belleza poco comunes.
Tras pasar por una poco apetecible bañera llena de hielo para mejorar la circulación de las piernas, la artista suele beberse su propia orina como método antiedad y de adelgazamiento, como ella misma ha dicho.
“Es realmente bueno beber orina después de salir del baño helado” aseguró la diva estadounidense poco antes de comenzar a beber su propio orín en una taza blanca con la idea de mejorar el estado del cutis y la piel, a perder peso y a sentirse más joven.
De esta manera, Madonna parece creer ciegamente, sin evidencia científica, en la orinoterapia como arma primordial para mejorar su cuerpo y verse además, cada vez más joven.

