“Nos despedimos de ella luego del segundo paro. Los médicos hicieron todo lo que estuvo a su alcance. Entre tantas lágrimas tanto dolor e impotencia, nuestra fe nos mantuvo firmes batallando a su lado, Dios escuchó nuestras súplicas y Wen volvió”, escribió en Facebook Aída, la tía de la beba. La pequeña guerrera de 16 meses está en la lista de espera por un corazoncito que le permita tener una mejor vida, por lo que sus familiares piden ayuda de la ciudadanía en crear conciencia sobre la donación de órganos.


