
El atacante volvió al sitio y esta vez regresó con un “amigo” para que lo ayude. ¿Eran los chupacabras? Pues no, los atacantes resultaron ser nada más y nada menos que el ¡jagua’i firuláis y su kape Rottweiler! Los caninos fueron cachados cuando estaban atacando a otra vaca. Polis de la Comisaría 17.ª de Santa Elena acudieron al sitio y el propietario del vacuno comentó que los perros pertenecen a un vecino del sitio y que no es la primera vez que sucede este tipo de hechos. Tras esto, la leyenda del “chupacabras” quedó por el piso y fue “destronada” por firuláis y su kape Rottweiler.

