La alcalde del pueblo, Isabelle Dugelet, firmó un decreto municipal que: “Prohíbe que los habitantes mueran en sus casas en el territorio municipal los sábados, domingos y días festivos, por tiempo indefinido”, según informó un medio local.
Esta insólita medida ocurrió debido a que la propia mandataria pasó dos horas y media intentando buscar un médico para certificar la muerte de un vecino, un procedimiento obligatorio para comenzar los trámites para el velorio.

