La víctima fue identificada como Miguel Ángel G. G. (43), quien en la noche previa a su muerte se encontraba compartiendo una ronda de tragos junto a su esposa y Antonio Agüero Ferreira (35).
Cerca de las 23:30 horas Miguel Ángel salió con destino a un camino vecinal a esperar la llegada de uno de los hijos. Agüero se ofreció a acompañarlo, ambos ya no regresaron a la casa esa noche, incluso el hijo a quien fueron a buscar ya había llegado a la casa.
En horas de la mañana, llegó la noticia a la familia de Miguel Ángel que fueran hasta el Hospital Distrital de Tobatí a reconocer el cuerpo que había sido hallado en un terreno baldío. Desde esa noche Antonio Agüero estuvo prófugo, según algunas personas el sujeto se mantenía oculto en una zona boscosa y cada tanto salía del sitio en busca de provisiones.
La manera en la que mataron a Miguel Ángel y la forma en la que el cuerpo fue encontrado dejó serios indicios de que fue un crimen con tinte a un “rito satánico”.
Gente allegada a Agüero mencionó a la Fiscalía que el mismo era fanático seguidor de “San La Muerte”, incluso tenía como apodo ese nombre.
Buscan a un presunto cómplice del homicidio
Para el fiscal de la causa, Gustavo Sosa, es evidente que Agüero tuvo la ayuda de otra persona para poder someter a la víctima, quien era una persona de constitución física mucho mayor a la de su atacante, y por ese motivo resulta bastante difícil de que lo hubiera sometido solo. “Estamos aguardando los análisis forenses que le fueron practicados a la víctima, con estos resultados tendremos pruebas más que suficientes para realizar la imputación en contra del detenido, quien cuenta con 4 antecedentes por homicidio”, indicó el fiscal.

