El mitãrusu fue aplaudido en las redes sociales y se convirtió en el orgullo de toda su ciudad tras dar a conocer su gran gesto con las personas de tercera edad, bomberos voluntarios y personas con discapacidad. Había sido el capo no le cobra ni mil a estas personas cuando les realiza el servicio completo.
Comentó que todo se inició cuando un abuelito se fue hasta su salón y tras haberse peluqueado todo quiso pagar por el servicio, y fue en ese momento en donde Diego le rechazó el pago. “En el caso de los bomberos, si ellos pueden dar su tiempo gratis para nosotros porque nosotros no podemos hacer lo mismo para ellos. Y a los abuelitos me gusta cortarles”, dijo el valécho. Indicó que nunca pensó que se convertiría en peluquero y que pese a las barreras culturales que señalan que solo las mujeres pueden dedicarse a eso, desde hace un buen tiempo él es un gran peluquero.

