“Está hecho con telas de 150 metros para los tejidos y 70 metros de lienzo, además de 12 mil lucecitas para darle el toque navideño”, omombe’u a Crónica María del Carmen Benítez, intendenta de la ciudad. Cada una de las artesanías que lo adornan fue hecho por artesanos mbya.
El árbol se llama “del alma” porque en el idioma guaraní esto tiene ndaje una connotación sagrada voi y eso fue lo que inspiró a los pobladores y artistas a nombrarlo así, además de que le da más sentido a la cultura del país que es rico en cultura e historias ancestrales, que fueron pintados en murales alrededor del árbol purete.
“Es en homenaje a las 17 lenguas indígenas del Paraguay, en el Año Internacional de las Lenguas Indígenas. Este año el árbol de Ybycuí tiene una altura de 10 metros e íntegramente reúne el trabajo, el sentir”, he’i Benítez.
El encendido del arbolito se hizo oficialmente el 18 de diciembre con exposiciones de arte jesuita y para rematar aun más su “bellura”, a su alrededor avei está montado un pesebre en cachape, que hace honor al trabajo agrícola de la ciudad y a la cosecha y acopio del algodón he’i. Todo bien nacional y de sangre guaraní.
De la gran siete
Artesanos trabajaron arduamente meses antes para hacer los adornos del arbolito que a sus pies tiene avei la representación en dibujitos de todos los pueblos originarios.
Representa avei la unidad ndaje
Además de que el árbol enciende el espíritu navideño en la ciudad, los que hicieron la obra de arte he’i que es un complemento perfecto con el sentido que tiene la Navidad, que es el de lograr la unidad y la paz entre todas las personas, sin importar de dónde son.
Cada uno de los elementos que decoran el arbolito tiene un significado propio de cada cultura. Incluso tiene una frase del músico paraguayo Mauricio Cardozo Ocampo, que dice: “Ajúnte rohechami mombyry asyetégui heta rohechaga’u nde che pueblomi”, que despierta el amor hacia la ciudad en todos los lugareños.

