David De Gea, arquero del MU, fue el gran protagonista de un “japi” de novela que le dio la victoria al local. Después de un tiro libre cualquiera, y un cabezazo al costado del área, apareció Ismaila Sarr, que se preparó como para sacar un misil y romper el arco. Pero el remate del pelotero salió “mordido” y quedó en un tirito que hasta un chico de prescolar puede atajar.
De Gea, de tanto que quiso agarrarla, ¡le pegó a la pelota hacia su arco! y terminó metiéndose el 1-0 del encuentro. Esto desconcentró a sus compañeros y al toque vino el definitivo 2-0.

