Los plumíferos que “desaparecieron” del zoológico son un guacamayo de color azul y amarillo que responde al nombre de “Luque” y otro es de color rojo (Ára macao) que había sido bautizado como “Rafa”.
Según las primeras hipótesis, se cree que los animalitos fueron sustraídos por traficantes de animales silvestres, debido a que son muy queridos para tenerlos como mascotas.

