Esto ya ocurrió en diciembre del 2017, pero salió a la luz luego que el propietario del edificio de departamentos notara el episodio mientras revisaba las imágenes de las cámaras de seguridad.
En las imágenes se veía al repartidor, identificado como Burak S., escupiendo en la pizza y filmando el episodio con su celu, antes de llamar a la puerta del cliente para entregar el pedido.
Primero el acusado pagó una multa, pero luego realizaron audiencias y terminaron esta semana con el pedido de la cárcel.

