La ceremonia que se realizó en el registro civil estuvo hermosa, pero cuando los novios se pusieron a ver las fotos quedaron horrorizados.
“La mayoría de las imágenes estaban desenfocadas. Son diabólicas. No podíamos creer que fueran tan malas”, dijo la novia al diario Plymouth Live.
Cuando los esposos buscaron quejarse, la fotógrafa los bloqueó y cerró su página de Facebook. Luego, ambos descubrieron que se trataba de una aficionada que para publicitarse se valía de fotografías que no eran de su autoría.
Los novios tuvieron que hacer una ceremonia jey y contratar a un fotógrafo de lujo para tener el mejor recuerdo de la boda.

