Pero el karma de perjudicar a su prójimo ojere hese y eso lo sintió en su piel el joven metido en el mal camino, fue reconocido por su víctima en plena calle ha amóntema. El joven le había hurtado la motocicleta a su víctima, con quien tuvo la desgracia de cruzarse de nuevo en una calle del kilómetro 15, lado Acaray.
Don Amelgoramón, al verlo pidió ayuda a los gritos ha, ma’erã voípa, loperro se juntaron al toque y le dieron la paliza de su vida a Juan Fernando Melgarejo López (20), vecino del barrio Villa Dorita, quien pudo escapar como pudo de sus captores. Melgarejo en su desesperación se metió en una casa ajena para esconderse en un ropero. Los polis de la zona fueron puestos en alerta y fueron a sacarlo del interior del clóset.


