Había sido que los ruidos que estaba escuchando y que despertaron su curiosidad eran ni más ni menos que ¡abejas que se escaparon de sus colmenas!
Lo que jamás se le cruzó por la cabeza al buen hombre es que no iban a ser solo “unas cuantas”, sino que llegaron onda “barra brava” para copar el lugar. Fue así que a don Juan Antonio, residente de la zona de la colonia Hohenau, se le fueron encima. Pese a que según trascendidos el karai era luego productor de miel, se vio recontra superado por la cantidad masiva de insectos.
De hecho, se habla que fueron alrededor de 500 las picaduras que recibió. La familia llamó a los bomberos para que lo lleven al IPS de la zona, pero ya no se pudo hacer nada más, lastimosamente.

