“La idea de la necesidad de ayudar a esta gente, el estado, la Policía Nacional ni ningún ente demuestra interés. La red está orientada a apoyar a los sobrevivientes de abuso sexual infantil, violaciones y a los familiares de estas personas”, contó a Crónica Carmen Ojeda, una de las voluntarias y vocera de la causa que ahora mismo está iniciando todos los procesos para constituirse y además busca trabajar con las iglesias católicas y cristianas.

“Queremos contar con el apoyo de las iglesias para que nos brinden un espacio en donde hacer las charlas de ayuda. Queremos que esto llegue a más ciudades, ahora estamos en Limpio, Mariano Roque Alonso, Capiatá, Asunción”, he’i la capeta.
La iniciativa cuenta con el apoyo de psicólogos, trabajadores sociales, docentes y líderes de las comunidades, y como todo hacen a puro pulmón y por empatía al prójimo necesitan recursos económicos para sacar adelante el proyecto, es la razón por lo que piden ayuda de la ciudadanía.


