Abue fue cachada pintando su casa y se hizo famosa

Doña Magdalena tiene 72 años y pese a su edad demostró que no hay trabajo que no pueda hacer. Contó que todo lo aprendió de su difunto padre ndaje.

| Por Noelia Samudio
Doña Magdalena fue reconocida en las redes debido a que estaba pintando su casa.

Las circunstancias la convirtieron en lo que hoy día es. La fortaleza y las ganas la acompañan todos los días para no recaer por más de que la edad ya pesa un poco en sus hombros. Ella, doña Magdalena Espínola, una verdadera kuña guapa de nuestro país demuestra que no hay excusas para hacer cualquier tipo de trabajo cuando el buen espíritu empuja desde atrás. Con sus 72 años encima, esta mujer hace de todo dentro de su casa, y cuando decimos de todo hasta nos referimos al trabajo que en muchas ocasiones solo se les asigna a los albañiles.

Ella es Doña Magdalena

“Todo tipo de cosa hago. Ñande mboriahúro ya procuramante. Yo soy una mujer muy luchadora, desde chiquita hasta hoy día hago de todo”, dijo la mujer a Crónica. Madre de 6 hijos, a quienes enseñó avei que en la vida no hay lista de lo que no se aprende, ña Magdalena sigue hasta pintando su casa rincón por rincón. “Eso es poca cosa, yo hasta el techo me subo para arreglar cuando hay goteras en casa. No hay cosa que no hago, estoy por cumplir 73 años. Estoy llena de espíritu gracias a Dios”, le bajó avei la abue. Para ella, las tareas empiezan desde muy temprano ya que su vivienda, ubicada en Ciudad del Este, expresa movimiento y felicidad desde antes que el sol alumbre todo el barrio. “La edad no importa para nada, solo hay que poner ganas y sonrisas a la vida para poder salir adelante todos los días”, expresó.

Se iba a la chacra y también cortaba el pasto desde joven

Dedicarse a este tipo de trabajos no es algo que doña Magdalena acaba de aprender. Dijo que desde chica se supo manejar hasta con las herramientas gracias a las enseñanzas que le dio a ella y a sus hermanos su ya fallecido padre. “Nuestro papá nos enseñaba. Hay que hacer de todo nos decía, nos llevaba a las chacras, carpíamos, hacíamos arado. Peñeprendéramo arriero inútilre pejapokuaa ara nos decía nuestro papá”, indicó la supermujer. Contó que subirse en el techo no es ningún gran esfuerzo para ella debido a que está más que acostumbrada a ese tipo de trabajos. Agregó que seguirá laburando a full, mientras sus ganas y sus fuerzas lo permitan.

DATOS

SE SIENTE VIVA

La doña aseguró que disfruta hacer todo lo que hace a diario debido a que de esa forma se siente útil en la vida. “Esto me mantiene más viva que nunca”, le bajó.

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