Ayer sembraron más de siete mil ejemplares de pacú, bagre, carimbata y boga, con la idea de convertir la zona en una atracción turística ndaje.
“Esperamos la colaboración de la gente que en caso de pesca de estos peces los devuelva con vida, hasta que tengan las medidas reglamentarias.
Una satisfacción enorme de poder gestionar este tipo de proyectos”, omoî Adrián Urlau, el actual presidente de la Junta Municipal de esa localidad altoparanaense.

