“Hace 20 años que comencé a vender honditas y hasta ahora me mantengo bien, yo no me quejo”, contó el don.
El hombre es de Carapeguá, de donde sale antes que salga el sol rumbo a Asunción para comenzar a trabajar. Él mismo fabrica las honditas y le agrega ramas trabajadas en forma de “Y” para hacer una resortera purete. “Las honditas son un clásico en nuestro país”, dijo.

