La morocha ndirindindín contó que quedó sorprendida ayer a la mañana cuando el aparato volador para sacar fotos se cayó en su patio. Vane contó a Crónica que no sería la primera vez que le estén espiando mientras ella se pasea medio en pelotas por su patio.
– ¿Te asustó el tema del dron que cayó en tu patio?

– ¡Sí! Estaba de mañana en mi patio recostada en la hamaca y de pronto viene algo volando. Parecía un ovni y aterrizó en mi patio. Quedo allí con sus luces prendidas, pero no voló más.
– ¿No se fue el dueño a reclamar?
– No vino nadie a reclamar. Publiqué hoy (por ayer) por si aparece el dueño, pero no. Nadie vino.
– ¿Y creés que te estaban espiando?
– Y pienso que sí estaban mirando por eso no vinieron más a reclamar el dron.
– ¿En tu patio solés estar con poca ropa?
– Y sí, si estoy en mi casa. Siempre en body o biquini.
– ¿Y en tu patio vos solés tomar sol? ¿O te dormís en la hamaca normalmente?
– Sí, suelo tomar sol, pero normalmente estoy en la hamaca de mañana o de tarde para descansar, tomar tereré o lo que sea.
– Ahora que sabes que te espían, ¿igual nomás vas a seguir andando así o ya te vas a tapar más?
– No. En mi casa estoy y voy a andar lo más cómoda siempre y con la menor cantidad de ropa posible también. Que sigan mandándome drones, voy a coleccionar. Y si no aparecen los dueños, voy a seguir vendiendo.

